Fabuloso extremo de finales de los años 20 y principios de los 30. Se formó en el Vilafranca, club donde se formó hasta fichar para el Espanyol. En el conjunto blanquiazul, pese no ser titular, era suplente de Tin Bosch, formó parte del fabuloso equipo que se proclamó campeón de España y Catalunya en 1929.
Tras la marcha de Padrón, Juvé fue su sustituto y hizo auténticas diabluras junto a Bosch por la ala izquierda. En el conjunto blanquiazul permaneció seis temporadas, donde su papel se difuminó en sus últimos dos años.
Posteriormente tras su retirada, se pasó a los banquillos y entrenó entre otros al club donde se formó el Vilafranca.
El defensa barcelonés ingresó a la edad de 20 años procedente del San Martín. Jugó en la postguerra y fue campeón de Copa en 1940, pese que no jugó apenas. En la siguiente campaña, el joven zaguero ya formó un gran tándem con el mítico Teruel y fueron toda una garantía para salvaguardar la portería tanto de Martorell como de Trías. En ese año el Espanyol volvió a llegar a la Final de Copa, pero esta vez no pudo revalidar el título y cayó frente al Valencia.
Defensa de enorme calidad, pero la amplia gama de recursos en la zaga blanquiazul, hizo que el jugador pidiera al club blanquiazul una salida, debido a las dificultades de jugar. Esa situación no pasó desapercibida por el Barcelona que en verano de 1943 lo fichó, bajo el visto bueno del presidente espanyolista Paco Román.
En el conjunto azulgrana permaneció seis temporadas, donde ganó 3 Ligas y 1 Copa. Si en el Espanyol hizo un gran dúo defensivo con Teruel, en el eterno rival lo hizo con Curta. Abandonó la práctica del futbol a la edad temprana de 30 años, debido a un problema intestinal que afortunadamente pudo superar. Falleció en 1997 a la edad de 77 años.
Josep Maria Ruiz militó en el primer equipo del Espanyol entre los años 1955 y 1960. Llegó a la primera plantilla procedente de los juveniles del club. Ocupaba las demarcaciones de interior y de extremo, tanto por la derecha como la izquierda, aunque se desenvolvía mejor por la diestra.
Su juego se caracterizaba por la rapidez, facilidad de regate y de disparo a puerta. Era un futbolista de los denominados ‘artistas’, aunque también destacaba por su entrega a lo largo de los 90 minutos.
El habilidoso extremo participó en dos importantes efemérides de la entidad espanyolista. Jugó en el partido inaugural de la primera reforma del estadio de Sarrià ,el 30 de septiembre de 1956. El adversario fue el Celta y los espanyolistas vencieron por 2-0. Y también fue uno de los integrantes del equipo que disputó la Copa de 1957, en la única ocasión que Espanyol y Barcelona se han visto las caras en una final. Una grave lesión en el Viejo Zorrilla de Valladolid, en septiembre de 1957 le tuvo apartado durante meses, hecho que le impidió volver a ser el gran extremo que solía ser.
Tras cinco temporadas en el primer equipo espanyolista, jugó en el Mallorca. El extremo de Mataró, se afincó tras su retirada en Blanes, donde falleció a la temprana edad de 56 años, tras una penosa enfermedad.
Centrocampista de los años 50’ que hizo una gran dupla con Gámiz. Era un jugador de notable técnica y a la vez eficacia en el centro del campo espanyolista, con alta dosis de ímpetu y entrega en el terreno de juego.
Prácticamente toda su vida deportiva estuvo ligada al Espanyol. De la mano de su amigo Antonio Segarra, que era de Castellnou de Seana como Casamitjana, ingresó en el amateur blanquiazul a la edad de 16 años. Después de varias cesiones al Horta, al Manresa y al Sant Andreu, que era filial del Espanyol, recaló finalmente en el primer equipo espanyolista en el año 1953.
El medio leridano debutó a las órdenes de Scopelli en 1953 y permaneció seis temporadas como jugador de la primera plantilla espanyolista, donde cabe destacar que participó en la Final de Copa celebrada en Montjuic en 1957.
En la historia siempre se le recordará por su célebre gol en la Rosaleda, en la temporada 1954/55, que salvó a los de Sarrià del descenso directo a segunda, condenando al Málaga en ese duelo fratricida y permitió al Espanyol salvarse en la liguilla de promoción. Colgó las botas profesionalmente en el Real Oviedo.
PARTIDOS DE LIGA
CASAMITJANA
PJ
PC
PT
PS
MIN
GOLES
53/54
11
11
11
0
990
1
54/55
3
3
3
0
270
1
55/56
26
26
26
0
2.340
0
56/57
22
21
22
0
1.957
0
57/58
23
23
23
0
2.070
0
TOTAL
85
84
85
0
7.627
2
Imagen de Casamitjana empujando el balón a la red.
Otro producto egarense de los años 50 que militó en el RCD Espanyol, junto a otros ilustres como Parra, Argilés o Artigas. El hábil extremo llegó a la entidad de Sarrià procedente del Terrassa y permaneció en el club blanquiazul seis temporadas, donde demostró su calidad, pero con cuentagotas, ya que a veces por falta de oportunidades y otras por graves lesiones le impidieron triunfar a lo grande en el cuadro perico.
Era rápido como un relámpago y un gran asistente de gol para sus compañeros, aunque él tampoco era manco de cara a gol. Fue uno de los destacados miembros del equipo que se clasificó para la Final de la Copa Generalísimo frente al Barcelona en 1957, donde un gol suyo en Mestalla dio el pase a la Final, la cual también la disputó.
Tras su paso en las filas espanyolistas, decidió pese tener dos años más de contrato, marchar al Córdoba por falta de oportunidades en el Espanyol. Su paso en el cuadro andaluz fue amargo, ya que de nuevo las lesiones le acompañaron y estuvo año y medio en el dique seco. Tras su fallida experiencia cordobesa regresó a Catalunya para jugar en equipos como el Europa, Igualada y Vilafranca, club donde se retiró. Posteriormente entrenó a diversos equipos modestos de la geografía catalana.
Pese salir del Espanyol con mal sabor de boca, por la falta de oportunidades y por ciertas críticas del público por su rendimiento, el delantero egarense siempre se identificó con los colores blanquiazules y participó con los veteranos del club siempre que pudo. Fue internacional B con España.
Defensa valenciano que pese no ser catalán se formó futbolísticamente en Catalunya. Primero en el Júpiter y posteriormente en el Badalona. Después de su estancia en el conjunto de la Avenida Navarra, el lateral valenciano recaló en las filas blanquiazules en el año 1965.
Su estancia en el conjunto blanquiazul no fue sencilla, ya que siempre tuvo una dura competencia en su demarcación, primero con Osorio y posteriormente con Pepito Ramos. Pese a ello su constancia y entrega hicieron que siempre gozara de partidos en las filas blanquiazules. Durante su longeva etapa como espanyolista, permaneció cedido un año en el Sporting de Gijón en la temporada 1967/68, donde le permitió progresar como futbolista y le permitió recalar de nuevo en las filas espanyolistas.
Pese a ser lateral derecho, el de Chella también podía ocupar la banda izquierda. Permaneció en el club durante 12 temporadas.
Jugador todoterreno y muy completo, que combinaba fuerza, sacrificio y una nada desdeñable capacidad técnica. Su posición en el terreno de juego era por banda derecha, aunque también podía jugar de pivote defensivo.
Se formó en la Peña Buenos Aires, de allí pasó al Girona, club donde debutó con tan sólo 17 años en la 2ª División «B». Sus buenas actuaciones no pasaron desapercibidas por los grandes equipos de primera como el Barcelona, R. Madrid o Sevilla, pero fue el Espanyol de la mano de Pepe Mauri y José Manuel Casanova quienes convencieron al jugador de firmar con el Espanyol en junio de 1990.
En el conjunto blanquiazul empezó en el Juvenil sub’19, pero pronto ascendió en el filial de entonces, L’Hospitalet. Su buena progresión hizo que debutara con 20 años en el primer equipo de la mano de Juanjo Díaz, aunque con el equipo en plena descomposición y a la espera de realizar la promoción para evitar el descenso frente al Racing de Santander.
En el Espanyol permaneció tres temporadas y media, en dos etapas, en la primera del 1992 hasta el 95 y en la segunda fue adquirido mediante cesión en el mercado de invierno de la temporada 1997/98.
En la temporada 1995/96 es traspasado al Atlético de Madrid por 75 millones más Benítez, pese que el jugador no estaba muy entusiasmado en marchar del Espanyol, ya que estaba muy a gusto y el Atlético de Madrid era un campo de minas con su presidente Jesús Gil a la cabeza.
En el conjunto madrileño consigue ganar contra pronóstico el doblete (Liga y Copa), siendo un jugador habitual en los onces de Antic, pero poco a poco va perdiendo protagonismo y en la temporada 1997/98 vuelve al Espanyol como cedido de nuevo bajo las órdenes de Camacho, pero su rendimiento no pasa más allá de aceptable, hecho que le hace volver al finalizar la campaña al cuadro rojiblanco.
Tras volver al Atlético y permenacer varias temporadas sin pena ni gloria, viste la camiseta de varios equipos como el Salamanca, Múrcia, Rayo y finalmente en la Cultural Leonesa donde cuelga las botas en el año 2005.
Nunca logró la internacionalidad absoluta, pero si que lo fue con la sub’21 y también participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
PARTIDOS DE LIGA
ROBERTO
PJ
PC
PT
PS
MIN
GOLES
92/93
1
1
1
0
90
0
93/94 *
32
26
32
0
2.775
3
94/95
36
33
36
0
3.129
5
97/98
16
9
13
3
1.104
1
1ª DIVISION
53
43
50
3
4.323
6
2ª DIVISION
32
26
32
0
2.775
3
TOTAL
85
69
82
3
7.098
9
* PARTIDOS DISPUTADOS EN SEGUNDA DIVISION
Camacho abroncando a Roberto en la vieja Ciudad Deportiva del R. Madrid, en el partido Madrid B 0 – Espanyol 3.